Capítulo 32.
Angelo:
Cuatro malditos años de no ver s este hijo de puta, ahora esta frente a nosotros pero no vino sólo, vino con una mujer que jamás en mi vida la había visto. Luciano y yo estamos molestos y más con los abuelos porque lo invitaron, ellos saben perfectamente lo que había pasado con el y Loise.
—¿Qué hace este imbécil aquí? —mire a mi abuela.
—Yo le pedí que viniera —dijo él abuelo— tienen muchas cosas que aclarar con su primo.
—¿Aclarar? —mi hermano rió sin ganas— nosotros no tenemos absol