Mundo de ficçãoIniciar sessãoSara se había marchado a trabajar, y yo aún tenía un poco de tiempo, pues aún no había vuelto del todo al café. Tan sólo iba cuando la señora me necesitaba, ya que quería arreglar algunas cosas.
Aún recordaba las palabras del señor Miyagui: “Los problemas no se solucionaran si no te enfrentas a ellos, si sigues huyendo nunca conseguirás dejarlos atrás, siempre te







