Mundo ficciónIniciar sesiónLa pareja recibió la mañana abrazados. Maritza abrió los ojos y miró al hombre que seguía dormido a su lado. Se preguntó qué había hecho, sin embargo, no se arrepintió, Ulises no solo había sido un gran amante, la trató con más respeto y cariño que su esposo, quien siempre la trataba como a una cualquiera.
―Buenos días, condesa ―la saludó él antes de de







