Mundo ficciónIniciar sesiónBruno se acercó a su excompañero que entraba al aeropuerto en ese momento.
―Ahora ya no sé ni cómo te llamas ―le dijo en tono de broma.
―Sabes que en esta profesión no tenemos nombre.
―Tú dejarás esto, sobre todo ahora que serás padre.
―Sí. ¿Tú qué harás?
―También me saldré. Me aburrí de ser el perro guardián de tipos sin moral







