Mundo ficciónIniciar sesiónAl fin pareció calmarse, se quedó quieta, respiró profundo y miró al cielo. Zack estuvo otra vez a su lado.
—No lo haré —dijo como para sí—. Soy distinta, soy dueña de mí misma. Soy inteligente.
—Lo eres… ¿Acaso lo dudas? —ella elevó sus cejas y lo miró. Zack la miraba entre la confusión, la sorpresa y la curiosidad. Ella sí que se estaba portando muy e







