Mundo ficciónIniciar sesiónDios, ¿cuándo iba a parar?
No, se dijo cuando su alma empezó a doler de nuevo por él, por esas promesas que ya se sabía de memoria, por esa voz dolida que le reclamaba como si la culpable fuera ella. No, Amelia. Aunque él cree que dice la verdad, la realidad es que miente.
¿Y por qué infiernos deseaba ella todavía que él fuera sincero? Por una vez, por una pequeña vez, en el fondo, en lo más oscu







