Mía estuvo diez días hospitalizada.
Hoy, gracias al cielo, estamos de vuelta en nuestro pent-house.
Gineta con la ayuda de nana Eva prepararon un rico almuerzo para recibirnos, pero no tengo nada de hambre, muero es de sueño; soy afortunada de contar con gente en mi entorno para cuidar de mi hija, porque ahora solo deseo descansar y dormir largo rato, quiero estar con Mía, sin embargo el cansancio me rebasa, por otro lado no debo abusar por mi estado.
―Ve a descansar amor, yo me encargo de nue