Capítulo 57.
Finalmente habían llegado a la manada Luna prohibida.
El viaje había sido largo, cansado y agotador.
En medida de lo posible, los guerreros pertenecientes a la manada habían cargado en su lomo a licántropos heridos, así mismo dentro del auto se encontraban Elisa, Miel y Andro con la pequeña loba en sus brazos, negándose a soltarla en ningún momento.
Todos los licántropos rescatados del cautiverio eran bien recibidos en el castillo del Alfa Líder.
Sin embargo al momento de pasar las calles de la