42. Un abrazo largo y doloroso
Subo las escaleras lentamente esperando, casi rogando, que Logan no esté en casa.
Lo sé, mientras mas pronto terminemos esto, será lo mejor para todos. Pero no alcanzo a imaginar qué le voy a decir, qué me va a decir él, si quiere verme, si…
El pensamiento muere en mi cabeza antes de concretarse cuando levanto la vista y lo veo, de pie, frente a su puerta, mirándome.
Mis pies se paralizan mientras mi corazón late desbocado cuando nuestras miradas se cruzan.
Se le ve con un semblante