39. El universo no comete errores
‘ Mírame, Logan. Te contaré todo; lo que veía por la ventana cuando era niña, lo que soñaba en las noches de tormenta, los libros que leía, cómo se llamaba mi gato. Hasta te contaré sobre el don de mi madre, al que yo llamo adivinación y ella, simplemente, prestar atención a los detalles. ‘
Me incorporo en la cama con lágrimas en los ojos. He soñado con Logan cada noche desde que se fue.
Una cosa lamento más que nada, que nos despedimos sin mirarnos. Ambos mantuvimos nuestras miradas en difere