Mundo ficciónIniciar sesiónNarra Ana
- ¡Luis ahí estás!, tenía muchas ganas de hablar contigo- interrumpió una mujer.
Era la mujer rubia esposa de aquel empresario obeso y viejo, se acercó al hombre cómo si hubiese algo entre ellos y entendí de inmediato que yo estaba de más.
- Disculpe no quiero interrumpir- me retiré para despedirme de mi padre e irme a casa.
Ahora sé que ese hombre se llama Luis.
Ante







