Luciana miró la taza de café que había dejado frente a ella, sintiendo cómo sus pensamientos giraban en círculos, incapaz de sacarlo de su mente. ¿Cómo había llegado a esto otra vez? se preguntó. ¿Cómo podía alguien tener tanto poder sobre sus emociones después de tanto tiempo?
Luciana seguía inmersa en sus pensamientos, con el eco de las palabras de Alejandro aún resonando en su mente. Miraba la taza de café, completamente ajena al mundo exterior, hasta que el sonido de la puerta del café abri