Como siempre, Andy tiene una solución para todo y en esta ocasión no es la excepción.
—No te preocupes, en el camino he comprado algunas cosas que serán de mucha ayuda para esta noche. —Comentó, haciendo sentir cálido mi corazón. Se fue al auto y regresó con muchas bolsas. Entre lo que compró venían pañales desechables, yogur, gerber, leche y biberones. Varios tipos de biberones, por si al bebé no le gustaba uno, tomara el otro.
Les juro que yo lloré de felicidad, sentía unas ganas inmensas de