LORETTA
Me miró con complicidad. ¿Qué clase de criatura era este hombre? La forma en que me miró hizo que mi estómago gruñera. No era hambre. Los frijoles con chile y el pan me satisfacían mucho. Esto era algo más. Esto era algo más. Algo picante y exótico que hizo que mi lobo quisiera aullar de placer y acurrucarse a su alrededor. Lo odiaba.
"Lo siento. Me iré", supliqué, una lágrima deslizándose por mi rostro en frustración por no poder hacer nada en esta situación, nada más que suplicar.
"Ll