Mundo de ficçãoIniciar sessãoFIONA
La mansión Rose nunca había estado tan preocupada. Había sirvientes corriendo de un lado a otro, pero había algo que conectaba su frenética carrera: los aposentos de Hunter. Curiosa por saber qué estaba pasando, me acerqué a una de las sirvientas ocupadas y la atraí.
"¿Cuál parece ser el problema?", pregunté.
La sirvienta, asustada, tragó saliva; sus ojos, aunque rojos, estaban vidri







