—**Todas las decisiones están en tus manos, Mil.** No tengo derecho a entrometerme en lo que decidas. Esto es algo que solo le concierne a tu conciencia. Si no quieres perdonar, lo entiendo. Y si decides hacerlo, también lo aceptaré. Lola significa mucho para ti… pensé que quizá la perdonarías.
Me quedé en silencio unos segundos. No porque no supiera qué decir, sino porque, una vez más, **Gavin había elegido mi tranquilidad antes que la suya**. Eso era lo que más me desarmaba de él. Nunca me em