Ese mediodía dejé mi agenda deliberadamente en blanco para prepararme para ver a Alexander. La sola idea de encontrarme con él me provocaba náuseas. Aun así, antes de salir, llamé a Gavin para avisarle que iba de camino a reunirme con Alexander. No era una decisión sencilla, pero era una de esas cosas que, aunque duelan, hay que enfrentar.
Llegué tarde a propósito. No quería ser yo quien esperara. No después de todo.
El Parque Archa estaba lleno de gente, como siempre. Familias, parejas, turist