Capítulo 41 Te vi.
Sandoval caminaba detrás de los mellizos Constantini, mientras Felipe y Ámbar iban en frente, acababan de salir del departamento del rubio, estaban en la acera a pocos pasos del vehículo de la joven Zabet, la llovizna era molesta, como un rocío demasiado perezoso como para mojarte el cabello, pero lo justo para humedecerlo, Felipe se quejaba por ello y el moreno sonreía sin ser consciente, cuando de repente una serie de disparos los hizo reaccionar, mientras Ámbar giraba para cubrir a los niños