Capitulo 43 El principio de la tormenta.
Sandoval continúo conduciendo, estaban a mitad de camino y solo podía pensar una cosa, si el amor que sentía por Felipe y lo que Felipe sentía por él sería tan fuerte como el amor de sus amigos, se preguntó si ellos tenían esperanza.
Al fin el automóvil detuvo su marcha cuando la pequeña Tina despertó con la gran necesidad de ir al baño.
— No puede ir a una estación de servicio. — se quejó Donato.
— Pues no le va a quedar de otra a no ser que quiera ir en la naturaleza. — rebatió Sandoval y Ámb