Punto de vista de Eliana
Me ardía la garganta con la necesidad de hablar, de hacer preguntas que me moría de ganas, pero permanecí en silencio. No entendía su lenguaje corporal ni su expresión por llevarme tan lejos de Londres. No es que me quejara.
El vuelo hasta aquí fue tranquilo. Scott se comportaba como quien cuida a un ser humano frágil, como si yo fuera una anciana frágil, pero él parecía distante, apenas me miraba durante unos segundos.
Era… bueno, ilegible. Es la única