Capítulo 56: Entre la espada y la pared.
—Esto no está bien. — decía William mirando los fragmentos de la información que se había alcanzado a salvar del celular de Odette Brown.
Tomando todo, el Marqués de Ailsa salió de aquel laboratorio a toda prisa, y luego de haber hecho que el técnico que lo había asistido, firmara un acuerdo de confidencialidad. Aún faltaba más información por recuperar, pero había resultado imposible recuperarla por el daño de aquel celular. Lo Cervantes comenzaban a perder aquella mascara de falsa amabilidad