Punto de vista de Bruno
De un momento a otro, Lena se ha llenado de ira. Su piel se ha tornado tan roja como un tomate, y sus ojos que no paran de verme, pareciera que estuvieran a punto de echar fuego.
Lo sé, se ve perdida y lo mejor de todo, es que ni siquiera sabe qué hacer. Está completamente perturbada, y yo admito que estoy disfrutando de este momento como nunca.
–No te vas a salir con la tuya, imbécil –musita entre sus dientes.
–A ver, Lena. Solo tienes que tomar una decisión –insiste Ma