26. Nuestro hijo
— ¿Te ha gustado como amiga, Ana? —le pregunto a Klaus cuando llegamos a casa— A mi ha encantado, creo que seremos amigas si tú también la aceptas.
— Creo que sí.
— ¡Hola! —Saluda Rebeca— ¿Cómo les ha ido en su día sin mí? ¿Me extrañaron?
— Yo no ¿Y tú, Klaus?
Klaus niega.
— Auch —dice Rebeca— Maya ha traído la cena.
— ¿Está bien, compremos en el comedor o en la sala? Tengo ganas de ensuciar la sala —digo para que Klaus me escuche
— Klaus también va a querer eso porque la tía Maya trajo la comi