Hayami sintió un dulce beso en la mejilla, ella solo sonrió aún con los ojos cerrados.
__¡Vamos!, despierta ya es tarde para ir a la oficina.
__ No tengo ganas de ir a trabajar, ¡quedémonos aquí!
__ Tenemos que ir, tú te ausentases muchos días.
Hayami por fin abrió los ojos, se sorprendió de ver a Noah ya listo, ella no había sentido en que momento se levantó de la cama, sin discutir más, ella se levantó y camino hacia el baño, aún se sentía cansada, pero sabía que Noah tenía razón.
__ Te