CAPÍTULO 16: AUSENTE.
Hayami llegó a su casa y, al entrar, subió rápidamente las escaleras. Isabel, que se encontraba en la sala leyendo un libro, solo la miró pasar muy rápido para después escuchar la puerta de su habitación retumbar por el golpe. Isabel dejó su libro en el sofá y subió a la habitación de Hayami; después de tocar y no tener respuesta, abrió la puerta mirando a su hermana recostada en la cama con su antebrazo en sus ojos cerrados, mientras mordía su labio inferior.
—¿Pasó algo en la oficina?
Hayami n