Pasan unos días y recupero las fuerzas, me dan de comer y beber agua. Paul por suerte no ha aparecido, y ya no estoy en el sótano. Sin embargo, le hago caso a Miryam, quien me está cuidando, y permanezco con los ojos cerrados todo el tiempo que puedo para que crean que duermo. Ella incluso me da de comer en la dirección contraria a la cámara para que no se vea el plato, y cuando hace los registros dice que comí menos.
Sin embargo, el día que supuestamente Miryam me va a ayudar a salir de ese lu