—Violeta, espera —pide su esposo José Ignacio De la Torre, mientras que ella trata de salir de la mansión en la que se están alojando en la isla. Los Li les pidieron que fueran, ya que encontraron irregularidades en las computadoras durante el rescate de Kiara. Aunque eso no es lo más preocupante.
—Déjame ir —reclama ella con lágrima en los ojos.
Es tangible la angustia que la mujer lleva. Lo que ha escuchado la deja sin fuerzas, pero, aun así, insiste en irse para averiguar de qué se trata tod