Cuando desciendo, prendo el móvil, tengo varias llamadas perdidas de Lisandro, seguramente sus empleados le dijeron que tomé prestado su avión. Aun así, prefiero ignorarlo por ahora. Necesito resolver las cosas con Paul antes de que los niños salgan dañados o termine quedando mal con la familia de Avril. Un coche me espera, el hombre se presenta como Oliver De la Torre.
—Mucho gusto. Soy Kiara Montiel —digo y él sonríe.
—Sé quién eres, Kiara, mi familia no deja de hablar de tu talento para el p