Me voy a la cama, empiezo a comprender por qué mi padre siempre está serio y casi no descansa. Tener que terminar con la vida de alguien es difícil, aunque esa persona se lo merezca. Varios de nuestros miembros empezaron a secuestrar niñas y a venderlas para prostituirlas. Eso es algo intolerable, al igual que meterse con narcotraficantes. Por lo que deben pagar por su falta con la muerte.
El sonido del teléfono interrumpe mi descanso, miro el reloj y son las tres de la mañana. ¿Qué ocurre? Es