Mundo ficciónIniciar sesiónCasi a las cuatro de la mañana, borrachas y felices de la vida, las chicas regresaron a la residencia estudiantil. Estaban tan mareadas, que terminaron durmiendo todas en la habitación de Hope y Emily, que era la más cercana a la puerta de entrada. Ni siquiera se cambiaron la ropa que traían puesta, o se desmaquillaron, por lo que no resultó extraño que, cuando sonó el despertador a las ocho de la mañana, apenas tenían fuerzas par







