Mundo ficciónIniciar sesiónAl conseguir el permiso de la chica, el idiota en shorts la levantó del suelo, y sosteniéndola en el aire, la besó. Luego, la recostó a una pared, y allí mismo, follaron. Sin importarles si alguien los veía o no, y sin pensar en las consecuencias, dejándose llevar por el deseo.
Entonces, ¿nos vemos el martes? preguntó el idiota en shorts una vez hubieron terminado.En el mismo lugar, y a la misma hora.






