Mundo ficciónIniciar sesión—Bueno… —deja salir un suspiro— sabías que eso podría suceder —silencio incómodo—. No sé qué decirte, lo siento, estoy muy impactado.
Suelto un suspiro de resignación, después, muestro una sonrisa tristona. Mis manos juegan entre sí, haciéndome sentir más torpe.
Me da pena por Mateo, fue uno de los que más me alentó a venir a Bogotá para que resolviera







