Mundo de ficçãoIniciar sessãoMi corazón dio un vuelco.
—Eh… que está bien, que hacemos bonita pareja —respondí. Sentí las puntas de mis dedos enfriarse.
—¿Eso crees? —volteó a mirarme.
—Sí… ¿por qué?, ¿tú no?
—¿Entonces crees que todo entre los dos está bien?
—Pues sí, ¿por qué no lo estaría? Mateo, tú y yo







