Sé que estoy loca, que en este momento no soy capaz de controlarme, pero… ¿acaso no he venido a esta fiesta para disfrutar?
—¿No te das cuenta? —le susurro al oído—. Estoy a tu voluntad.
El semblante de Walter es serio, como si estuviera consternado por lo que acaba de escuchar. Deseo estar con él hoy, sé que, si no es ahora, no es nunca. Cuando esté en mis cabales, me esconderé en mi capa de desagrado hacia este hombre y me apartaré lentamente. Pero esta noche será diferente, quiero que sea di