Tessa
Cuando la puerta del elevador se abrió en el tercer piso y vi a Cameron parado frente a mí, con una expresión que mutó rápidamente de la incredulidad a la rabia. Me pregunté si era un sueño o más bien una horrible pesadilla. Una de esas donde uno corre en círculos, para siempre dar con el mismo lugar.
Parpadee varias veces, sin dar crédito a que nuevamente y en menos de ocho horas volvíamos a coincidir. Me quedé muy quieta mirando hacia el frente, cuando el dio un paso hacia dentro del