Mira como ríe Alan-Dijo el guardia-Desde que usted llegó es otro.
-Enserio-Miré al guardia quién asentía.
Mientras hablaba con el Guardia mire hacia un kiosco en dónde estaba una señora vendiendo unos algodones de azúcar en forma de corazones, de inmediato se me antojó uno, cabe resaltar que dentro del parque había un montón de negocios como comida rápida, helados, manzanas acarameladas entre otros, pero el que más llamó mi atención fue el algodón.
-¿Me puedes traer un algodón?-le señaló.
-Creo