Me senté en la cama nuevamente, la criada me había preparado unas sopas de calabaza, y eso me ayudó muchísimo.
-No me puedo ir de viajes dejándote de esta manera-Dijo Deivis.
-Te dije que no ha pasado nada-Le explico de nuevo, ya van cinco veces que le he dicho que no pasa nada.
Deivis regresó hace poco, en realidad se devolvió. No podía ir tranquilo a donde iba.
Aunque me haré una prueba de embarazo, nunca hace falta despejar las dudas.
-Mi vida, mañana me tengo que ir, ¿Segura que estás bien?