El día siguiente a la ceremonia de conmemoración trajo consigo un aire de esperanza renovada, pero también una creciente inquietud. Clara despertó en su habitación del monasterio, donde los rayos de sol se filtraban a través de las ventanas, iluminando el espacio con una calidez reconfortante. Sin embargo, a pesar de la luz del día, había un nublado presente en su mente.
Clara se sentó en la cama, sintiendo la ausencia de Lucien a su lado. Desde que habían compartido su primer beso, las emocion