Josh.
La cocina estaba echa un total desastre, salí de mi habitación mientras sostenía una llamada telefónica, pero el horripilante olor a quemado hizo que fuera a investigar lo sucedido. La harina estaba por todos lados y el extraño producto quemado estaba desparramado en el suelo. Luego de mirar a todos lados un poco impresionado, di con los ojos de Ema
-Traeré el botiquín- Sali de la impresión al ver que las manos de Ema estaban ligeramente rojas
¿Cómo podía ella decir que no era algo grave