No había hablado con Ares desde hace días, además no creía que yo le gustara más bien él estaba confundido. Ahora Lyon me buscaba en el momento que me tocaba salir del trabajo, pasamos tiempo junto tanto como podíamos, ya que él tenía que estar al tanto de los asuntos de la empresa y yo tenía mi nuevo trabajo aparte que seguía con mi escritura a la cual le estaba poniendo todo de mí.
Prácticamente vivía en la mansión de Lyon. Dormir y despertar junto a él siempre es lo más lindo de mi día. Hoy