16- MI PAREJA.
NARELYS.
De verdad que todo era una mierda, no había querido salir de mi habitación en todo el día. Sabía que ese ataque que había sufrido en la oficina no había sido cualquier cosa, Douglas Abernathy había sido un buen hombre, sin yo pedírselo me ayudaba cuando lo necesitaba, me dio un trabajo estable y bien pagado.
Le había agarrado tanto cariño al viejo que para mí era casi incomprensible creer que ya no lo volvería a ver. Mi teléfono sonó por primera vez en todo el día. Era Mathew, me deba