Hugo caminó hasta la pequeña Zoe que intentaba equilibrarse para caminar hasta él y la levantó en sus brazos dejando un beso sobre su cabecita.
–Sabes que Felipe no debe saber que ella existe, Hugo. – Murmuró Julia acercándose a ellos, porque sabía que Hugo lo había invitado para la ceremonia del Balón de Oro. – No sé como harás para tener a los dos en tu vida sin que Felipe se entere de la existencia de su hija.
–Encontraré la manera de hacerlo, aunque jamás estaré de acuerdo con eso. Felipe e