CAPÍTULO 82. ¿QUIÉN PODRÁ CREER EN MÍ?
Pasó la noche sin poder dormir, se enfocó en hacer algunas llamadas a su equipo de abogados, para que comenzaran a trabajar en el caso, y descubrir lo que traía entre manos ese malnacido, que no tenía escrúpulos. Después de aquellas declaraciones, estaba seguro que no tardarían en llegar a Isabella, y sacar conclusiones erróneas, todo el mundo, hasta a los que no les importaba la situación, opinarían, los acosarían, la certeza de no saber qué es lo que sucedería, lo agobiaba.
Desde la cama dond