De mala gana y no porque este malo lo que cocina, sino porque como por la fuerza, termino de comer y me voy a preparar para ver al doctor.
No tardo mucho en estar lista, la ansiedad hizo que fuera tiempo récord el que pase arreglándome. Espero en la sala a mi amiga que todavía no está lista. Miro la hora y perdiendo la paciencia que tengo, grito
— Si no vienes ya me voy sola —vuelvo a mirar la hora
Se escuchan sus pasos corriendo por llegar a dónde estoy. Sonrío y dejo de hacerlo cuando veo que