Sandro se encontraba de lejos mirando cómo Adal salía con la castaña que había conocido en ese bar. Necesitaba volver a tener al león en el ring y la única forma sería amenazando a Adal con contarle a la chica que, al parecer, no sabe nada del pasado de Adal.
-Consigan una cita con el CEO, tengo que visitar a un viejo amigo - ordena a sus hombres.
Alana se encontraba almorzando con Adal, ya que este le había invitado a comer algo.
-Hoy estás más hermosa que nunca -dice Adal tomando la mano de