Finalmente, llegó el fin de semana del bautizo. A pesar de todo lo que estaba sucediendo en mi vida, me encontraba desanimada y agotada, pero sabía que este momento era único y que Emily confiaba en mí para este rol tan importante. Tenía que sobreponerme a mis emociones y cumplir con mi deber.
Me levanté temprano, decidida a preparar todo con esmero. Sabía que la ocasión lo merecía y que Emily y su pequeña Gwyneth se merecían lo mejor de mí.
Después de tomar una ducha refrescante, me dirigí al