Mundo ficciónIniciar sesiónDante
Sonrío al ver a mi ahora esposa comiendo con tanta dedicación la tarta de manzana que me pidió apenas nos levantamos.
Después, de disfrutar de nuestra fiesta de boda, subimos a nuestro helicóptero y viajamos por veinticuatro minutos hasta Roma que es donde pasaríamos nuestra luna de miel.
Habíamos quedado que sería cerca de nuestro hogar porque no pretendo ponerla en ries







