Niko frunció el ceño, —¿Qué pasa? ¿Herida?
—No. Los bandidos tomaron bastantes rehenes, no me atreví a actuar precipitadamente. Tampoco esperaba que esos tipos llevaran bombas. Y me la ataron a mí.
Niko se puso un poco enojado al oirlo.
Sabía que Sabrina era buena en todo menos en desactivar bombas.
Eric apretó los puños con rabia cuando oyó a que los malos le habían atado una bomba a su madre.
«¡Esos malditos malos! ¡Nunca se les deja escapar así como así!»
—¿Qué pasó después? —preguntó N