Sabrina miró a Francisco y decidió contestar delante de él.
—Aló.
Niko se enfadó, —Ingrata, recibiste el regalo de cumpleaños pero no me llamaste para darme las gracias.
Sabrina puso los ojos en blanco y se quejó, —¿Qué clase de regalo de cumpleaños es ese? Mejor lo olvides.
Niko se puso de ira, —Te encantan las rosas que te regaló otra persona, ¿pero no te gusta que yo te regale 9.999 rosas?
Con otra persona se refería a Francisco.
—¡Eso es diferente!
Sabrina se emocionó al pensar en lo