Esa noche Sabrina y Francisco volvieron juntos a Madrid.
Llegaron al aeropuerto a las diez y media de la noche.
De vuelta a la villa, Sabrina estaba llena de expectación, —¿Qué sorpresa has preparado?
Francisco abrazó a Sabrina, —Secreta.
Sabrina sintió curiosidad, —¿Volvemos a la villa?
Francisco asintió, miró la hora, «Debería poder sorprender a Sabrina antes de las doce.»
Cuando llegaron a la Villa Real, Sabrina bajó del coche de inmediato, pero fue detenida por Francisco.
—Espera.
Fr